
Imagen sacada de wsimag.com
Esta tarde estaba yo con mi Pequeño Cavernícola montando en el tiovivo del centro comercial que hay al lado de mi casa, que con el fresquete a partir de cierta hora nos metemos un rato ahí a corretear y jugar con las atracciones que hay. El caso es que estábamos ahí pasándolo bien y riéndonos cuando aparece otro niño que se quiere montar pero el señor que estaba a su cargo (no sabría decir si era el padre o el abuelo) le dijo que no, que se tenían que ir y que luego volverían. La cosa es que no volvieron.
Todo esto me dio que pensar, ¿realmente hay que...