
Siempre he sido un aventurero de la vida, digamos que la muerte no me daba miedo como se dice por ahí. Es algo que no sueles pensar cuando eres un chaval, te apetece sentir la adrenalina y que pase lo que tenga que pasar. He practicado deportes de riesgo, he hecho locuras que hoy día ni me atrevería a intentar, he tenido varias motos y hemos hecho el cabra con ellas. Era lo que se suele decir un cabeza loca.
¿Responsabilidades yo? "Las justas... ya me tocará cuando tenga un hijo y tendré que tragar en los trabajos..." Esa era mi filosofía de vida, que el trabajo no fuera una necesidad...