
Uno, empiezas a leer, te identificas, quieres transmitir porque te entra el gusanillo. Sabes que tienes que digerirlo, hacerlo con prisas nunca es bueno. Dos, reflexión, análisis, piensa en las diferentes alternativas y qué ofrecen, lee opiniones distintas y fórmate tu propio estilo. Tres, con tu gente empiezas con la idea, unos ayudan y otros orientan, opiniones diferentes, quizá puedas caer. Cuatro, todo comienza, le echas horas delante del teclado, el blog comienza a fluir, varios borradores guardados ya, sé honesto contigo mismo ¿qué tienes que contar? Cinco, abres el blog, liberas...