
Otro año, 2016, que pasa y, como el año pasado, no dejo de recordar y acordarme de toda esa gente que tengo lejos de casa. Amigos y familiares que tuvieron que emigrar para buscarse la vida, para buscar un futuro en lo que les gusta, para perseguir un sueño o simplemente para sobrevivir porque aquí lo veían muy negro. Afortunadamente este año he recuperado a uno de esos amigos que marchó a Inglaterra y tras ahorrar un dinero ya está de vuelta.
Que dice nuestro ministro de exteriores, el señor Dastis, que los que emigran lo hacen por "inquietud" y "amplitud de miras" y que...